La adquisición de una vivienda es, probablemente, la transacción de mayor envergadura que haremos a lo largo de nuestra vida. En el momento en el que una persona se decide a dar el paso, son muchos los factores a tener en cuenta: desde aquellos que tienen que ver con las características de la propiedad, hasta los relacionados con la parte económica. Por eso, son muchos los errores comunes que se cometen.

Para los que no son expertos en este tipo de operaciones, muchos conceptos de los que se manejan a lo largo de todo el proceso de compraventa les son completamente ajenos. No son extraño los errores comunes que se podrían haber evitado si alguien les hubiera puesto sobre aviso.

Ser dueños y comprar una vivienda es el sueño de mucha gente, pero es un proceso largo y difícil que puede agotarnos; por eso en Oi Realtor te daremos la información necesaria para que no cometes ciertos errores comunes.

Pensar demasiado las cosas

No tiene nada de malo ser precavido y pararse a pensar un poco si la oferta que tenemos delante es buena o se trata de un timo. En ocasiones, es un ofertón y otras veces es posible que no merezca la pena la compra ya que el piso/propiedad puede tener algún fallo o desperfecto gordo y oculto. Con esto queremos decir que deben peinar bien el mercado y tener paciencia, pero tampoco es recomendable esperar demasiado, a veces tenemos una oportunidad enfrente y no la tomamos por miedo o desconfianza.

Es normal tener dudas y pensárselo, pero no por ello debemos demorar una decisión. Y es que este es nuestro primer consejo, pensar las cosas está bien pero no demasiado.

No ser realista

Otro de los errores comunes es que comete mucha gente es asumir gastos que no se puede permitir. Con esto os queremos decir que os marquéis una cifra de presupuesto y no paséis de ella. Eso sí, deja un pequeño margen por si aparece una oferta que no puedas rechazar. Pero lo que tienes que tener claro es que vas a poder hacer frente a la hipoteca y financiar la vivienda. Por lo que debes hacer cálculos de tus ingresos, gastos y los ahorros que tienes para saber hasta cuánto puedes acceder.

Marcar un umbral económico está bien, pero debes tener en cuenta que la compra de un piso o vivienda no sólo está marcada por el precio sino por otros aspectos como la localización, el estado de la vivienda y si es una vivienda nueva o de segunda mano. En este caso hay que tener cuidado ya que el precio de las reformas puede variar de un sitio a otro.

El caso de una vivienda nueva es más fácil en este sentido que una vivienda de segunda mano ya que no hay que contemplar gastos como las reformas y obras. Lo dicho, márcate un tope y no te muevas del presupuesto inicial.

No saber cómo funciona una hipoteca

Entendemos que el aspecto económico es lo más importante a la hora de adquirir un piso. Si no tenemos dinero no podremos pagarlo. Y lo mismo pasa con la hipoteca. Mucha gente se piensa que el gasto de una hipoteca funciona de una forma o que el banco le financia todo y luego resulta que muchas entidades sólo te financian hasta el 80 % de la hipoteca o incluso algo menos.

Lo recomendable antes de acceder al mercado es hacer un estudio sobre nuestro potencial económico. Para ello podemos acudir a nuestra sucursal y hacer un estudio para ver si nos aprobarían una hipoteca. Si conseguimos que el banco nos financie la compra de un piso lo siguiente que debemos hacer es compararlo con otras entidades y leer la letra pequeña para no tener problemas con cláusulas desconocidas que luego resulten en gastos que no esperábamos.

Errores comunes

Gastar todo el dinero en la casa

Está bien que ahorremos y dediquemos tiempo y dinero en el arreglo de nuestra propiedad. Pero debemos tener en cuenta que debemos dejar cierto capital para amueblarla, para gastos e imprevistos y es que el dinero se gasta fácil y más en una casa. Nuestro consejo es que guardes un tanto por ciento de los ahorros para los imprevistos. Nunca se sabe lo que puede pasar.

El escenario perfecto es no endeudarse por encima del 30 % de los ingresos que tengas.

Dejarte influenciar y no peinar el mercado

Otro de los errores comunes, lo comete mucha gente que piensa que nunca es el mejor momento para comprar. Que si sube el IVA, que si la casa está en mal sitio y no le gusta a un familiar, que si el mercado ha tocado techo, que si no es un buen momento, todo esto son excusas que a veces nos ponemos y es que pensando así nunca compraremos un piso.

Lo primero es tener las ideas claras y no dejarte llevar por la opinión de los demás ni por aspectos externos como los movimientos del mercado o que si sube el Euríbor o baja. Tienes que tomar una decisión y actuar y para ello debes conocer los precios y moverte, es decir, peinar el mercado y saber cómo se mueve y cuáles son los precios que se piden.

Sólo conociendo a lo que te enfrentas vas a poder tomar una decisión realista. Pero lo dicho, no te pares por las influencias externas. Una vez tomes la decisión de comprar no dudes y es que piensa que una casa no se compra todos los días. Dudar está bien, pero que decidan por ti no.

Dejarse llevar por la primera impresión

Tanto si somos vendedores como compradores lo primero que debemos evitar es ser impacientes. Con esto queremos decir que está bien ser precavido. Esto es válido tanto para ver pisos y decidirse a visitarlos como para llevar a cabo el proceso de compra. Está bien conocer casas y visitarlas, pero no te dejes llevar por la primera impresión.

Puede ocurrir que el piso que estamos viendo tenga desperfectos que no sabemos, que encontremos otro que nos guste más o sencillamente no nos conviene. No te dejes llevar por la primera impresión. Piensa en la compra de una casa como si fuera un tatuaje, es para toda la vida. Nuestra recomendación es que veas el piso, y si te gusta esperes, si te sigue gustando pasados unos días, entonces sabrás que es para ti.

Esto sirve igual para hacer una oferta, no pienses que por que te caiga bien un vendedor te va a hacer una rebaja. Si queremos comprar debemos mantener la frialdad y no dejarnos llevar ni por los sentimientos ni por la primera impresión. La calma es nuestro mejor aliado.

Errores comunes

Lo barato sale caro

Hacemos referencia a que a veces por ahorrar el pago o el asesoramiento de una agencia inmobiliaria o agente del comprador, podemos acabar cometiendo uno de los errores comunes y pagar de más. Y es que no está de más pedir ayuda, aunque sea pagando para asegurarnos de que la oferta que tenemos delante nuestra es correcta y buena.

Piensa que un agente inmobiliario conoce el mercado como la palma de su mano, con esto queremos decir que va a saber de inmediato si un piso merece la pena, si una oferta es buena o incluso podrá asesorar sobre cómo hacer una contraoferta. Se trata de un profesional que ahorrará tiempo y dinero y que merece la pena pagar para evitar dolores y quebraderos de cabeza.

Además, piensa que la ayuda puede ser de varios tipos, no tiene por qué ser una comisión de compra puede ser un asesoramiento parcial, una sesión para preguntarle todo tipo de dudas o lo que haga falta. Estos profesionales inmobiliarios se adaptan a los servicios y necesidades de cada cliente por lo que es una buena idea y un error no acudir a ellos.

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