En Oi Realtor te contaremos de los pueblos más bellos de Girona, una provincia al extremo nordeste de la comunidad Cataluña. Un territorio que lo tiene todo: el mar, las montañas, la historia, la cultura y la comida.

Por la costa que limita con el Mediterráneo, todavía hay pueblos pesqueros de casitas blancas que vigilan sus puertos. Y en el interior de Girona, se esconden pueblos históricos atravesados por la Era Medieval y que siguen de pie. 

El pueblo marinero de Cadaqués 

En una de las calas más famosas de la Costa Brava y cerca del Parque Natural de Cap de Creus, Cadaqués es uno de los pueblos que más ha conservado su aspecto original de pueblo marinero. 

Con vistas al Mediterráneo, podrán encontrar un pueblito de casas blancas, calles estrechas y calas con barcas en la arena. Fue un refugio del pintor Salvador Dalí. 

Cadaqués

Pero además de su belleza simple, Cadaqués cuenta con arquitectura artística, como la Casa Blaua, el barrio judío y la iglesia parroquial de Santa María. Su casco antiguo es hermoso, con callejuelas estrechas y empinadas, construidas con piedras recogidas en la orilla del mar. Así como también resalta la belleza de las plazoletas, sillas en los portales, ventanas y las puertas pintadas de colores vivos, entre otros.

Al borde del risco en Castellfollit de la Roca

Ubicada a 50 metros de altura sobre el río Fluvià, sobre la cima de un risco de roca basáltica, se encuentra este pueblo de ensueño. Quienes viajan por la A-26 desde Besalú pueden ver esta imagen que da el pueblo que es impresionante. 

Sin duda, es considerado el mejor ejemplo de paisaje volcánico de la península ibérica. Además de uno de los más importantes de Europa. 

Pero, este es uno de los pueblos más pequeños de España. Tiene estrechas callejuelas, parte de una antigua vía romana y la  antigua iglesia de Sant Salvador (que funciona como centro cultural en la actualidad). 

La Iglesia de Peratallada

Un pueblo muy pequeño en el municipio de Forallac con un patrimonio arquitectónico que hace de este pueblo un escenario medieval en vida, que mantiene entre callejuelas varios restos de la era que se pueden visitar. 

Tal es el caso que en este pueblo pueden encontrar su castillo-palacio de los siglos X y XI, la Iglesia de Sant Esteve (una construcción románica del siglo XIII, que alberga el sepulcro del Barón Gilabert de Cruilles), las murallas y el foso. 

El pueblo medieval, Besalú

Una de las razones por la cual este es uno de los pueblos más bellos de Girona es que representa una fantasía histórica. Debido a lo fácil que es quedar encantado con su arquitectura, como el emblemático puente medieval construido sobre el río Fluvià con siete arcadas. Que es el monumento más emblemático de Besalú.

Pueblos más bellos de Girona

Además, pueden ver la belleza de la Iglesia de Sant Vicenç, la casa de Cornellà y la fachada de la antigua iglesia hospital de Sant Julià, original del siglo XII. Y pasar por las entramadas calles del antiguo barrio judío. Incluso, Besalú conserva un miqvé del siglo XII, antiguos baños que los judíos utilizan para la purificación del cuerpo.

El escenario Monells

Los primeros documentos históricos que hablan de la existencia de este pueblo datan del siglo X. Al visitarlo, pueden ver restos de una antigua muralla, los pasajes porticados y la plaza porticada que embellecen a Monells.

El centro del turismo se concentra en la plaza Mayor porticada, donde prima una arquitectura románica pero con algunos edificios góticos. Además, esta localidad se convirtió en un destino turístico por que en ella se grabó parte de la película ‘Ocho apellidos catalanes’.

El valle de Camprodón

En medio de las montañas se encuentra el valle de Camprodón y ahí la localidad del mismo nombre. Uno de los pueblos más conocidos del Pirineo Catalán, ubicado en la confluencia de los ríos Ter y Ritort. 

Es el pueblo más grande de la Comarca del Ripollés, y posee un patrimonio histórico y cultural impresionante. Entre los edificios más importantes está el Monasterio de San Pedro, construido a mediados del Siglo X por Wifredo II de Besalú. O el Puente Nuevo, construido sobre el Río Ter en el Siglo XII, que formaba parte del antiguo camino en cataluña que conducía a la Cerdanya.

Las calas de Tossa de Mar

Sobre la Costa Brava, se encuentra el municipio de Tossa de Mar. Su villa vieja es uno de los pueblos más bellos de Girona. Quien va a Tossa a buscar playa o vistas al mar, no puede dejar de visitar sus calas de aguas cristalinas.

Pueblos más bellos de Girona

Pero también posee una arquitectura antigua, como las murallas del castillo con un encanto medieval. Una villa llena de callejones con cantos rodados y fachadas de piedra. El centro histórico, Vila Vella, único ejemplo de población medieval fortificada que aún se conserva en la costa catalana.

Las calles empinadas de Beget

Parte del municipio de Camprodón, Beget es un bello pueblo pequeño. Con calles empinadas hechas de piedra y con dos puentes medievales. 

Beget

La Iglesia de San Cristóbal,  un templo románico de gran belleza, está datada del año 979 y dependía del Monasterio de San Pedro de Camprodón, de orden Benedictina. La joya de este pueblo es esta Iglesia, por su Torre del Reloj y sobre todo su Cristo Majestad que preside el Retablo.

El parque de Sant Pau

Otro de los pueblos más bellos de Girona es Santa Pau. Ubicado en el Parque Natural de la Garrotxa, en una zona de tierras volcánicas. Tiene una gran belleza arquitectónica, de estilo gótico y renacentista. 

Desde lo alto en los miradores del pueblo se puede ver a sus pies  cómo discurre el río Ser, el castillo y la torre de la iglesia. En su plaza Mayor está situada la iglesia de Santa María, construida en 1430, con su impresionante campanario.

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